Mi abuela hace magia

CIUDENMi abuela hace magia.

Sara Fernández nos cuenta hoy en el Diario la historia de su abuela, "alguien a quién siempre he admirado por su valentía", como a tantos otros mayores que estos días salen a las calles para reinvindicar sus derechos.

Un relato que dice: "Mi abuela ha trabajado en el campo y ha asistido a los señoritos de Extremadura. Mi abuela ha trabajado en su casa y ha criado a dos hijas maravillosas como ha podido. Mi abuela se resistió a la Falange y se ha llevado golpes por vestir de rojo. Mi abuela es una señora normal con necesidades normales propias de la edad. Mi abuela necesita pastillas para que le regulen la tensión y toma Ibuprofeno para el dolor que provoca la artrosis. A mi abuela le encanta leer y emocionarse en el teatro.

Mi abuela no tiene a sus hijos en el paro, pero, aun así, es quien nos mantiene vivos con su fuerza y su lucha. Mi abuela tiene dos casas y paga sus gastos. Mi abuela come y bebe –pero solo agua, no le gusta el vino ni las bebidas con gas–. Mi abuela cobra la pensión mínima, y sí, lo sé, toda su familia lo sabe: mi abuela hace magia. Mi abuela trabajó en el campo, sudó, se dejó las manos en azadas y, con todo, se conserva mejor que esa que trabaja en el congreso jugando con el móvil. Mi abuela fue a la escuela a estudiar el Cara al sol, la quisieron hacer tonta. Sin embargo, mi abuela sabe perfectamente lo que es un derecho y, señor Montoro, mi abuela no quiere zanahorias, nunca le han gustado".

Artículo completo

SER - marzo 2018