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Tras Vistalegre II, el secretario de organización de PODEMOS, Pablo Echenique, puso en marcha un proceso por el cual se instituía la figura del “militante”, para sustituir a la vieja concepción de “inscrito”.

Lejos quedaron aquellos tiempos en los que el partido alardeaba de tener cientos de miles de simpatizantes con la fórmula de apuntarse a una web y convertirse así automáticamente en “inscrito”, sin obligación de nada, ni siquiera de contribuir con una cuota (como el resto de partidos).

Tras varias semanas de proceso de cambio de inscrito a militante, los datos dicen que sólo el 2,75 % de los "inscritos" se han convertido en "militantes".
Esta iniciativa de Echenique ha sido un fracaso monumental.

Este intento de hacer una criba de afines al partido le ha salido peor de lo que auguraban algunos.
Con este invento de la figura de "militante" se pretendía controlar los círculos, los consejos ciudadanos allí donde se crearan, etc. En definitiva, amarrar el partido para que no se "colara" ningún disidente incómodo. Incluso algunos fuimos testigos en alguna asamblea de círculo, de la rocambolesca ejecución del “paso de lista”. Sí, pasaron lista de los que eran asiduos (=afines) y los que, a su parecer, no lo éramos.

Pues bien, es posible que no se haya colado ningún elemento preocupante, pero tienen ahora una cortísima lista de fieles que seguro NO serán suficientes para armar una estructura de partido que de momento NO existe, y que ya empieza a ser tarde para crearla.

Me pregunto dónde han quedado aquellas ideas revolucionarias de los círculos donde a nadie se le preguntaba de dónde venía y cuántas veces había asistido a una asamblea en los últimos tres meses. (Cómo recuerda esto a lo que algunos/as siguen haciendo en un confesionario).

Me pregunto dónde ha quedado aquello de fomentar la participación de todas las personas que quisieran aportar algo al debate político.

Me pregunto dónde ha quedado aquello de crear un partido abierto y participativo.

¿Todo eso se ha perdido como lágrimas en la lluvia?

Plácido Martínez - junio 2017